El 24 de marzo de 1976 las fuerzas armadas, que tienen como objeto defender a la nación de ataques externos, emprendió el golpe de estado más violento de la historia argentina. Ese proceso estuvo apoyado política y económicamente por sectores civiles de la sociedad, que fueron cómplices y beneficiarios de las políticas de extranjerización de la economía, concentración de la riqueza y sometimiento de la población disidente mediante el terror. Se suspendieron las legislaturas y se intervinieron organizaciones sindicales. Secuestraron miles de personas pertenecientes a organizaciones sociales, estudiantiles pero sobre todo sindicales. Se estima que el 30% de lxs detenidxs desaparecidxs en la última dictadura son dirigentes gremiales. La desaparición forzada de esta generación tuvo como objetivo facilitar la implementación de un plan neoliberal y dependiente, la entrega de la soberanía y el comienzo del fin, de la denominada justicia social.
Atentaron contra el movimiento obrero organizado sabiendo que es y siempre fue impulsor de los grandes cambios en beneficio de la sociedad, defensor de la industria nacional, garante de derechos laborales y políticas soberanas.
Este 24 de marzo se conmemora el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, para decir Nunca Más al terrorismo de estado, nunca más a la entrega de la soberanía, nunca más a la represión de las libertades individuales y colectivas, nunca más al terrorismo económico. nunca más.